domingo, 9 de diciembre de 2012

¿Encendemos el horno? Pan Grant

¡Pero qué frío que hace! Es como si alguien se hubiese dejado la puerta abierta y corriese una gélida corriente de aire… Bueno, la verdad es que, aunque parezca mentira, sigo prefiriendo este tiempo de locos al terrorífico calor estival, así que no voy a quejarme demasiado J! Además, así tenemos la excusa perfecta para tomarnos estos megatazones de té o para encender nuestro horno… En cualquier caso, aun con frío, han sido unos días de puente realmente agradables. El sol nos ha acompañado sin descanso para alegrarnos los paseos, las compras (para quien se haya animado…), o incluso los parones en algún banquito… pero hoy toca volver a la normalidad, así que ya nos tenéis plantados en el estudio con nuestros sendos portátiles para empezar con la rutinita dominical: a estudiar!
Pero claro, antes de eso os quería traer el protagonista de nuestros desayunos durante estos últimos días: pan Grant ¿lo conocéis? El pan es algo que habitualmente comemos cada día (o al menos, así debería ser)  por lo que, si bien es cierto que un pan de esos de largo levado nos aportará muchísimo sabor y nos hará el día mucho más agradable, también es cierto que hay panes mucho más sencillos y rápidos que también pueden arrancarnos una sonrisa, a nosotros y a nuestros estómagos, y este es un claro ejemplo.
El pan Grant es un pan de principios del siglo XX inventado por Doris Grant (parece ser que de forma accidental) y que no necesita amasado ni largos tiempos de levado, con lo que se convierte en un pan excepcional para ir preparando durante la semana. Tiene una textura realmente fina y agradable y una forma perfecta para utilizarlo en sándwiches o como tostadas. En la receta original la Sra. Grant utilizaba harina integral ecológica molida a la piedra, que aunque suena muy fashion y, en consecuencia, poco accesible, la verdad es que la encontraréis en prácticamente todas las herboristerías que tengáis cerca; sin embargo, en mi caso he preferido seguir la receta de Linda Collister en su libro Pan, en la que se decanta por la harina de espelta. De este modo me aseguraba un estupendo pan suave y esponjoso al mismo tiempo que mi sister podía probar por primera vez el fantástico sabor a nueces de la harina de espelta. Como la gran mayoría ya sabréis, la espelta es una variedad de trigo que se cultiva desde tiempos inmemoriales. Podéis usar su harina del mismo modo que utilizaríais la harina de trigo normal, es decir, para galletas, panes, bizcochos... Respecto al trigo común, la espelta posee un mayor nivel de proteínas, minerales, vitaminas y oligoelementos, por lo que resulta realmente interesante a nivel nutricional. Asimismo, es una buena fuente de magnesio, hierro, fósforo, vitamina E, vitamina B y betacarotenos. En definitiva, es realmente un ingrediente muy completo para nuestra dieta. Ah, y por si no fuera ya suficiente todo esto, también nos aporta mucha fibra y ácido silícico (fundamental para nuestro organismo). Asimismo, por regla general, resulta más digestiva y produce menos alergias que el trigo, aunque eso no quita que sigue conteniendo gluten y que, por tanto, no es apta para celíacos.
En cualquier caso, ¿os animáis a integrarla en vuestro día a día? Aquí os dejo la receta:
Pan Grant

Ingredientes (para un molde de pan de 450 gr. Receta del libro Pan de Linda Collister)
350 gr harina de espelta integral ecológica molida a la piedra (o harina integral molida a la piedra)
½ cucharadita (tsp) sal marina
7,5 gr levadura fresca
½ cucharadita (tsp) colmada de miel
300 gr agua tibia
Semillas de sésamo para espolvorear
Elaboración
Por un lado cogemos un bol pequeño y desmenuzamos la levadura fresca en él. Añadimos la miel y aproximadamente una cuarta parte del agua tibia. Lo mezclamos bien hasta que nos quede un líquido homogéneo. En este punto dejamos reposar la mezcla hasta que burbujee (unos 10-15 minutos aproximadamente, dependiendo de la temperatura de vuestra cocina).
Mientras nuestra levadura ya está en marcha, aprovechamos para coger un bol grande y mezclar en él la harina con la sal. Si hace mucho frío podéis calentar la harina durante unos minutos en vuestro horno o incluso en el microondas (a potencia máxima unos 15 segundos). De este modo, la temperatura nos ayudará a que luego nuestra levadura suba mejor y produzca una miga mucho más ligera.
Cuando la mezcla de la levadura ya esté muy activa y burbujeante será el momento de añadirla a nuestra mezcla de harina y sal, junto con el resto de agua tibia que teníamos reservada. Removemos con garbo durante 1-2 minutos con la mano trabajando de los lados hacia dentro hasta que nuestra masa se vaya separando limpiamente de las paredes del bol. Seguirá siendo una masa húmeda, pero fácil de manejar. Ahora ya solo nos queda engrasar ligeramente nuestro molde de pan, volcar en él nuestra masa y nivelar la superficie con una espátula (también engrasada). Cubrimos el molde con un paño húmedo y lo metemos en una bolsa de plástico. Dejaremos levar nuestra masa de 30 minutos a 1 hora (dependiendo de la temperatura de nuestra cocina), o hasta que llegue a 1 cm del borde del molde.
Mientras va subiendo ya podemos ir precalentando nuestro horno a 200 °C.
Cuando ya haya subido lo suficiente ya solo nos quedará espolvorearla con unas semillas de sésamo e introducirla en el horno durante unos 30-40 minutos (en mi caso fueron 35).
Pasado el tiempo de horneado retiramos nuestro pan del horno y lo sacamos del molde con mucho cuidado para no quemarnos. Le damos la vuelta y comprobamos que realmente suene a hueco (que es la pista para saber que está correctamente cocido por dentro). Si por el contrario sonase sordo y pesado lo volveríamos a introducir en el horno unos 5 minutos más. Si ya está listo tan solo tendremos que dejarlo enfriar completamente encima de una rejilla antes de poder hincarle el diente J. Aquí tenéis el resultado:





Se mantendrá blandito durante aproximadamente unos cuatro días (si os dura tanto J!), pero también podéis cortarlo y meterlo en el congelador de manera que siempre os quedará perfecto con un toque de tostador. Eso a vuestra elección!
Et c’est tout! ¿Os animáis a intentarlo?

Enviada a YeastSpotting

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